Jun172008
16:07:41
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Consejos para tener una lactancia exitosa
Ofrecer el pecho lo antes posible
Es importante que al niño se le ofrezca el pecho precozmente, a ser
posible en la primera media hora tras el parto. Después de la primera
hora, el recién nacido suele quedar adormecido unas horas. Durante este
tiempo, es recomendable que el bebé permanezca junto a su madre aunque
no muestre interés por mamar y que se estimule el contacto piel con
piel entre ambos. Así, puede ofrecerse el pecho tan pronto como se
observe que el niño está dispuesto a mamar (movimientos de la boca
buscando el pezón, hociqueo...) y no solamente cuando llore. El llanto
es un signo tardío de hambre.
Ofrecer el pecho a menudo
El principal estímulo que induce la producción de la leche es la
succión del niño, por lo tanto, cuantas más veces se agarra el bebé al
pecho de la madre y cuanto mejor se vacía éste, más leche se produce.
La cantidad se ajusta a lo que el niño toma y a las veces que vacía el
pecho al día. La lactancia debe de ser “a demanda”, cuando el bebe
quiera, hay que tener en cuenta que durante toda la gestación se ha
estado alimentando continuamente a través de la placenta. Aunque el
niño tome el pecho muy a menudo o permanezca mucho tiempo agarrado en
cada toma, ello no tiene porqué facilitar la aparición de grietas en el
pezón si la posición y el agarre del niño son correctos.
No ofrecer al bebe chupetes ni biberones en los primeros días
Es importante, sobre todo al principio, que no se ofrezcan al niño
chupetes ni biberones. Una tetina no se “chupa” de la misma forma que
el pecho por lo que el recién nacido puede “confundirse” y
posteriormente agarrar el pecho con menos eficacia (se utiliza distinta
musculatura de succión con el chupete y el biberón que en el proceso de
succión del pecho). Esto puede ser la causa de problemas tales como
grietas en el pezón, mastitis y falta de leche a la larga.
No ofrecer al bebé otros líquidos
Un recién nacido sano no necesita más líquidos que los que obtiene
de la leche de su madre, no es necesario ni recomendable ofrecer agua
ni soluciones de suero glucosado. Antes de darle “suplementos” o
cualquier alimento distinto de la leche materna es conveniente
consultar con el personal del hospital experto en lactancia.
Es importante que al niño se le ofrezca el pecho precozmente, a ser
posible en la primera media hora tras el parto. Después de la primera
hora, el recién nacido suele quedar adormecido unas horas. Durante este
tiempo, es recomendable que el bebé permanezca junto a su madre aunque
no muestre interés por mamar y que se estimule el contacto piel con
piel entre ambos. Así, puede ofrecerse el pecho tan pronto como se
observe que el niño está dispuesto a mamar (movimientos de la boca
buscando el pezón, hociqueo...) y no solamente cuando llore. El llanto
es un signo tardío de hambre.
Ofrecer el pecho a menudo
El principal estímulo que induce la producción de la leche es la
succión del niño, por lo tanto, cuantas más veces se agarra el bebé al
pecho de la madre y cuanto mejor se vacía éste, más leche se produce.
La cantidad se ajusta a lo que el niño toma y a las veces que vacía el
pecho al día. La lactancia debe de ser “a demanda”, cuando el bebe
quiera, hay que tener en cuenta que durante toda la gestación se ha
estado alimentando continuamente a través de la placenta. Aunque el
niño tome el pecho muy a menudo o permanezca mucho tiempo agarrado en
cada toma, ello no tiene porqué facilitar la aparición de grietas en el
pezón si la posición y el agarre del niño son correctos.
No ofrecer al bebe chupetes ni biberones en los primeros días
Es importante, sobre todo al principio, que no se ofrezcan al niño
chupetes ni biberones. Una tetina no se “chupa” de la misma forma que
el pecho por lo que el recién nacido puede “confundirse” y
posteriormente agarrar el pecho con menos eficacia (se utiliza distinta
musculatura de succión con el chupete y el biberón que en el proceso de
succión del pecho). Esto puede ser la causa de problemas tales como
grietas en el pezón, mastitis y falta de leche a la larga.
No ofrecer al bebé otros líquidos
Un recién nacido sano no necesita más líquidos que los que obtiene
de la leche de su madre, no es necesario ni recomendable ofrecer agua
ni soluciones de suero glucosado. Antes de darle “suplementos” o
cualquier alimento distinto de la leche materna es conveniente
consultar con el personal del hospital experto en lactancia.


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